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Un programa que rompe los cocos, una serie sobre donar sangre y un disco de grandes canciones

Rompiendo los Cocos / Radio

Un programa radial con contenido político y con todos aquellos sucesos y acciones vinculados a los hechos que conforman el devenir social y el juego de intereses e ideologías que lo traman, debe contar con mucho más que la información, el dato preciso o la entrevista pertinente. Debe tener clima (¡sin que importe el meteorológico del exterior!), fidelidad a principios de veracidad en la información y una intención de poner en escena ciertas discusiones o debates, sin que necesariamente tengan que darse en el ámbito del programa mismo, pero que permiten continuarla por otros medios. Programas radiales así no abundan en el éter rosarino, aunque hay algunos que persiguen intenciones parecidas. Uno de ellos es Rompiendo los Cocos, un envío conducido por el histórico periodista Coco López, quien fue su creador ocho años atrás, y por el también periodista y politólogo Diego Añaños y la periodista y conductora Analía Provensal. El programa está planteado como un radar en funcionamiento que va tomando los temas más urgentes de interés local, nacional e internacional, los que resultan insoslayables y marcan una pauta sobre el estado de cosas en la coyuntura. En cada emisión de Rompiendo los Cocos hay uno o más entrevistados que son referentes cruciales para los temas tratados, como –y solo en términos de ejemplo–, el periodista y diputado Carlos del Frade en los asuntos candentes de la quiebra fraudulenta de Vicentín y las líneas de contrabando dispuestas en la llamada Hidrovía; o el dirigente sindical docente de Amsafe Gustavo Terés, dando cuenta de la situación de la docencia rosarina y santafesina de la escuela pública. Hay también corresponsales, como una periodista argentina radicada en Estados Unidos que comenta sobre algunas de las cuestiones más urticantes de aquel país, como fue el asesinato del afroamericano George Floyd y los disturbios y represión posteriores. Y cada uno de ellos –además del entrevistado– tiene también el carácter de interlocutor porque se produce un ida y vuelta con preguntas que representan un modo de ver las cosas de los conductores, ya que no solo sacan al aire figuras públicas con las que los oyentes tienen empatía, sino algunos que son cuestionados por su posición tomada, lo cual redunda en una credibilidad indispensable para el desarrollo de propuestas de este tipo. Y todo tiene lugar en un tono ameno y distendido con buenas cortinas musicales que van desde Buena Vista Social Club a Rubén Rada, desde Horacio Molina al Miles Davis Quintet, lo cual hace que resulte placentero que los integrantes del programa estén “Rompiendo los Cocos”. Puede escucharse de lunes a viernes a las 18 por Radio Universidad.

#CuentaGotas / Miniserie Web

#CuentaGotas es una original miniserie de seis capítulos, de nueve minutos cada uno, sobre lo que significa donar sangre, algo que tal vez para muchos no revista la crucial importancia que tiene. Producida por el Instituto de Hemoterapia Nora Etchenique de la provincia de Buenos Aires y el Estudio Liquidambar, la miniserie pone el foco en aquellas personas que necesitan de una transfusión para vivir –que a veces se traduce en una cifra de cuarenta por día– y en las que de modo voluntario y generoso acceden a donar sangre, con la particularidad de que en esta situación solo se depende de la solidaridad de otro. A través de una edición ágil y precisa, los seis capítulos de la serie documental dan cuenta de ese entramado de necesidad y compromiso, donde hablan los que llegaron a buen término luego de sucesivas transfusiones y aquellos que entendieron que el gesto de donar era lo más representativo de su humanidad y una posibilidad de ayuda concreta. También, claro, el personal de los equipos de salud que hace lo imposible porque el “precioso líquido” nunca falte, y entonces son ellos quienes en algunos de los capítulos toman la palabra, es decir médicos y médicas, enfermeras y enfermeros, técnicxs en hemoterapia cuentan sobre los procesos de extracción y transfusión de sangre y lo esencial que resulta para el tratamiento de graves enfermedades. Así, en un capítulo puede verse a una joven recibiendo un diagnóstico inesperado, contando los momentos de zozobra y luego recuperándose hasta su comprometido presente en la ayuda a los que estuvieron como ella; en otro se habla de la experiencia del plasma Covid, que resultó un paliativo para algunos casos graves de quienes contrajeron el virus. Es interesante la descripción de su funcionamiento para un recurso que encontró oposición por su desconocimiento; también se verá a otra mujer que ante una pérdida familiar encuentra en la promoción de la donación de sangre una forma de mitigar su dolor; luego se verá cómo otra joven encuentra una profesión mientras buscaba su identidad. Como técnica en hemoterapia señala su pasión por ayudar a la gente. El último episodio cuenta la historia de un donante voluntario y habitual de sangre y plaquetas desde hace más de cuarenta y cinco años. Se trata de un caso atípico y admirable y es conmovedor escuchar porque ese acto significa una de las acciones indispensables de su existencia. Por eso #CuentaGotas, que puede verse en la plataforma Contar y en la plataforma YouTube de canal Encuentro, resulta una propuesta tan atípica como aleccionadora.

Frame de CuentaGotas

Sudaca / Héctor “Pichi” De Benedictis / discos

Ritmo y armonía parecen ser dos banderas que el cantautor Héctor Pichi De Benedictis flamea con suficiencia por entre los temas de su reciente Sudaca, un disco que elabora rítmicas diversas para alcanzar una esencia –una síntesis– de la canción pura, sin ambages, sin cálculo, dejándola ir solamente por el cauce de sus acordes y frases. El guitarrista y cantante surca un río de sonidos donde incluye el rock, la canción rioplatense y ribereña, el folclore, la milonga, sutiles y efectivos samples y programaciones, es decir música popular urbana y navegante (una denominación que abarcaría tanto un devenir como una deriva), con una interpretación vocal sin estridencias pero ajustada a una genealogía compositiva; como si en Sudaca la idea hubiese sido depurar la canción en pos del verso (la palabra) y el motivo melódico justos. Es apropiado decir que hubo una exquisita sintonía con los colaboradores autorales y musicales; con Jorge Fandermole en coautoría en la poderosa Danza de los camalotes, a la que el acordeón de Chango Spasiuk abraza lúdicamente mientras Franco Mascotti sube la apuesta en tono rockero (notable la trama con sintetizadores en varios temas del disco) sobre la huella de unos originales samples y una percusión contenedora y paseandera de Silvio Astier. Lo mismo ocurre con Claudio Cardone en la preciosista cadencia de la spinetteana y de aire brasuca Navegantes de agua dulce. En la lírica de las canciones, De Benedictis ejerce un juego dialéctico desplegando certeras imágenes “…La luna de Montevideo dividiendo los techos del cielo…”, dice en la romántica y emotiva La luna en Montevideo, como si buscara plasmar la fidelidad de una mirada hacia determinados fenómenos, casi siempre aquellos surgidos de un mestizaje entre lo bucólico y simbólico. “…Nunca habrá un orden distinto ni otro cauce para el río, nunca tendrá el laberinto, otro fin que el del extravío… pero lo duro se quiebra y siempre el agua se desvía, cualquier laberinto muestra un hilo hacia la salida” canta De Benedictis describiendo detalles como un orfebre en la encantadoramente simple Siempre que te digan nunca, el track que abre el disco. De este modo, el dispositivo narrativo de De Benedictis cumple una función determinada en las canciones, pero a la vez las impregna de vastas posibilidades imaginativas para quien escucha a partir de las expresivas líneas de guitarras y bajo, teclados, una bata, que permean los sentimientos en un proceso fértil y placentero. A Sudaca lo conforman esas músicas que se siguen escuchando luego de apagado el dispositivo, como la hojarasca que persiste remolona una vez acabada la provocación del viento. Ahí parece residir el secreto de Sudaca, en ese despliegue de texturas y timbres sosteniendo la vital elegancia de una poética –de la cadena de acontecimientos que describe–, deudora de un cancionero regional del que, desde hace tiempo, Pichi De Benedictis es uno de sus emergentes y una genuina expresión. Editado por Acqua Records.

Portada del disco Sudaca

Publicado en la ed. impresa 21

Por Juan Aguzzi

Editor del diario El Ciudadano, periodista cultural, coautor de La Rosa Trovarina, libro sobre la historia de la Trova Rosarina. Escritura y cine, escritura y música y escritura y un sándwich de queso, con eso digo presente todos los días.

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