El mejor rock sinfónico que escucharon los japoneses es rosarino

El primer disco de Pablo el Enterrador, banda acompañada por un mito desde su origen, tuvo una edición en Japón que fue furor. Generó fanáticos hasta en adolescentes que se atrevieron a cantar sus canciones en un dudoso castellano, pero que da una idea de la magnitud de su penetración en ese país. Esa edición posibilitó que la formación local se conociera en otras partes del mundo y que hoy se la considere como una de las más dignas dentro de un género lleno de estrellas.