Circo de pulgas / Roger Muzzio / Nilo Costa
En estos tiempos de salud amenazada, podría decirse que el funk local goza de un atendible bienestar, al menos es la primera sensación que se tiene luego de la escucha de Circo de pulgas, el reciente disco del experimentado guitarrista Roger Muzzio, también instrumentista de blues y rock, rítmicas que florecen en este trabajo que construyó junto al armonicista Nilo Costa, y al que, por si fuera poco, no le faltan latin y soul, seguramente para redondear el concepto sonoro desplegado. Circo de pulgas es un disco sudoroso y contundente con matices sofisticados, con canciones “chispeantes” y de espíritu libre. Melodías entradoras y hasta elegantes arreglos con memorables fraseos consiguen una red envolvente para todo el “power” que suena casi del primero al último tema –son quince– como respondiendo a la consigna de sostener en alto la intensidad de esta fina sintonía funky. En una época saturada de canciones compuestas en una laptop, este disco vuelve por fueros más pedestres o más “musculares” que Muzzio, como guitarrista y principal compositor, enfatiza con destreza pero dejando en claro que se trata de una proeza colectiva porque ahí nomás decanta un nutrido grupo de otros músicos haciendo lo suyo para sostener un encomiable equilibrio grupal. Nilo Costa pone a funcionar su lírica de desparpajo emocional y frases “cirqueras” montadas al ras y coqueteando con un groove tan encadenado que dan ganas de bailar al son de “la puta magia que los parió”, y del imponente bajo, en el tema que da nombre al disco. Además, las letras de Costa consiguen conjugar lo íntimo con una realidad disfuncional producto de crisis y poderes establecidos. Algunas canciones bajan al blues urbano –y hasta hay aires sentimentales a lo Santana– y recuerdan amores en una tradición que se decanta y no da tregua. Ritmo, mucho ritmo aun en las canciones de tono confesional, es la marca en el orillo de Circo de pulgas al tiempo que una elástica lúdica –con pasta percusiva y bajo entonado– encarna en la guitarra de Muzzio en la mayoría de los temas. Pero, justo es decirlo, en el encare comunitario de este proyecto, el aporte de músicos invitados –Fer Prieri, Julián Sinópoli, Pau Soka, Adriel Forla, Néstor Gómez, Coco Maskivker, El Cubano, Luis Fuster, Manuel Asenjo, Lucho Crisitini, Carlos Tegiacchi, entre otros, y Giovanni Pascoli con su medular poesía en italiano y el indestructible Daniel Querol con su recitado final–, es sustancial al maquetado de este trabajo porque potencian desde una rica y variada totalidad melódica la idea de una verdadera factoría musical. Para escuchar a considerable volumen y, si pinta la ocasión, con ganas de moverse.

Bares / serie web
El streaming está haciendo capote, imponiéndose con fuerza propia en estos días de encierro pandémico y la oferta se expande para alcanzar todas las apetencias. Entre las propuestas locales se encuentra la serie Bares, producida íntegramente en la ciudad por la Cooperativa de Producción Audiovisual Rosario, que fiel a la prédica del título ofrece historias surgidas de ese espacio tan vital y seductor donde la trama de la vida hace stand by y se confiesa o planea el devenir entre una serie de variantes sazonadas con cafés, alcoholes y otras yerbas buenas que calientan el ambiente. En la serie de ocho capítulos que puede verse en la plataforma Cine.ar se desarrollan historias transitadas por varios personajes en un tono que oscila entre la comedia y el drama, pensadas en conjunto como unitarios con el disparador del bar, donde, parece, todo puede suceder. El azar, el destino, lo inverosímil o improbable, la tentación, las separaciones, todo tiene lugar o deviene en otra cosa en el ámbito de los bares. “Un bar es un espacio conocido por todos, los rosarinos somos muy habitués. Generalmente uno se junta para hacer sociales, para pasar por diferentes situaciones. Eso fue lo que nos gustó, el hecho de que es un espacio por el que pasan muchas personas y que las historias puedan quedar”, apuntó Flavia Barrega, miembro de la cooperativa y productora ejecutiva de la serie. Con algo de vodevil y tintes del melodrama, la serie es dinámica en su propuesta para poner la lupa en los encuentros, o desencuentros, en los amores contrariados, en los climas forzados a convertirse en tragedias o absurdos. Un delirante robo de un diente de oro ocultado en un queso; una altisonante discusión de pareja observada por un veterano y un niño; unas amigas que intentan levantar el ánimo a una recién separada; un actor que tiene tal vez la oportunidad de su vida son situaciones descriptas en los ocho relatos que componen Bares. Las personas pasan, las historias quedan. Raúl Calandra, Norberto Gallina, Cristian Bosco, Maru Lorenzo, Marita Vitta, Malen Meazza y Diego Lombardelli, entre otros, componen roles principales, y Claudio Abba, Agustín Maggi Fernández, Noelia Durigón, Gustavo Giannelli y Gino Bellofatto estuvieron detrás de cámara con la consigna de lograr un producto ágil y atractivo para salir con resto ante tanta oferta circulante.
Cabeza de Ratón
La animación inteligente y dispuesta a sorprender no sólo a partir de la posible ingeniosidad de los dibujos sino, sobre todo, por la interacción que se da entre los personajes, merece un lugar destacado y es indudablemente uno de los entretenimientos más eficaces para chicos y adultos en todas sus modalidades. Hay un material local, en realidad una serie, que ya se perfila para hacer historia desde su lanzamiento. Se trata de Cabeza de Ratón, un envío coordinado por los dibujantes y animadores Diego Rolle y Pablo Rodríguez Jáuregui y con producción general de 5Rtv y la Escuela para Animadores del Centro Audiovisual Rosario, dependiente de la Secretaría de Cultura municipal. La serie, que puede verse en la pantalla de 5Rtv, continúa la saga propuesta en otras temporadas, es decir una historia que se narra capítulo tras capítulo presentados por el singular, aturdido y disparatado Cabeza de Ratón, quien se rodea de muchos otros personajes dispuestos a dar batalla ante situaciones absurdas, ingenuas o simplemente imposibles. En su octava temporada y como estreno exclusivo en televisión, Cabeza de Ratón sacude una galera de temas muy diversos que participan del sentido común para sostener los vínculos; el amor, la vida en libertad para decidir, la influencia de los cambios tecnológicos o el tan insoluble cambio climático, todo, claro en un encendido tono humorístico, de un humor despierto y entrador; tampoco faltan la aventura emprendida en cualquier momento y dosis de fantasía a toda prueba. “La idea de Cabeza de Ratón nació cuando diseñamos el proyecto integral de la Escuela para Animadores. Entonces pensamos en un formato de programa de TV abierta donde un grupo de personajes animados presentara los cortos de los egresados de la Escuela. La marca distintiva de Cabeza de Ratón es la diversidad de estilos gráficos y temáticas”, señaló Rodríguez Jáuregui. Maia Ferro, Germán Malissia, Luciano Redigonda, Pablo Cirilli, Alfredo Piermattei y los mismos Rolle y Rodríguez Jáuregui fueron algunos de los que participaron desde distintas prácticas del género “animando” estos mundos tan dinámicos como estimulantes.

Publicado en la edición impresa #15

