Hubo barullo en la Biblioteca

Presentamos nuestro cuarto número en la Biblioteca Argentina, con la presencia de los directores Horacio Vargas y Perico Pérez, la periodista Evelyn Arach y el escritor Marcelo Scalona. Además, hubo lecturas a cargo de la actriz Andrea Fiorino y música de la mano de Adrián Abonizio.

Caras nuevas

“Por suerte veo caras que no han venido a las anteriores presentaciones. Después de presentar cuatro veces la revista, ya no sabemos qué inventar”, bromeó Perico Pérez, el primero en tomar la posta ante las más de cien personas que coparon el renovado sum de la Biblioteca Argentina. El titular de la librería Homo Sapiens y director de Barullo —junto al fundador Horacio Vargas y Sebastián Riestra— se alegró al comunicar que la publicación “está funcionando muy bien” y que cada vez llega a más lugares. “Barullo está distribuida en las principales librerías de las ciudades de Argentina. La hemos mandado a Madrid, Guadalajara y está presente en países de Latinoamérica”, sintetizó.

Además, preponderó el hecho de que la revista esté presentado su cuarto número, algo que “parecía imposible al principio”. “Hoy el quinto ejemplar —saldrá a mediados de diciembre— está en camino y estamos pensado en el sexto —será publicado en febrero o marzo—. Barullo tiene una continuidad garantizada para el año que viene”, dijo para luego finalizar con un sentido agradecimiento a los lectores que compran la revista y a los auspiciantes públicos y privados que la apoyan.

Que vengan los jóvenes

El siguiente en tomar en la palabra fue el escritor y docente Marcelo Scalona. Tras contar de manera anecdótica que participó en el asado fundacional de la revista —a pesar de rehusar a ser director se convirtió “en el primer soldado de Barullo”—, confesó: “Pensé que era muy difícil hacer un revista tan buena como ésta, con la calidad que tiene, empezando por los textos y colaboradores, la extensión, el diseño, la distribución; cosas que son difíciles. Y también me sorprendí de que ya estemos en el cuarto número, que la revista tenga una periodicidad perfecta, que esté muy bien distribuida y, sobre todo, que tenga una amplitud temática y un espectro muy amplio de autores”.

El colaborador de Barullo también deslizó una crítica constructiva: “Necesitamos más jóvenes escribiendo (sobre todo sub-30). Son todo una población de periodistas y escritores muy importantes que tiene Rosario en esa franja”. Más allá de esto, consideró que “está muy bien empezar con los grandes periodistas y escritores que tiene la ciudad” y destacó a los editores de la revista, Vargas y Riestra, al considerar que se desempeñan desde hace años en dos de los diarios más importantes de Rosario —Rosario/12 y La Capital, respectivamente—, con el oficio que eso conlleva. Para terminar, resaltó el hecho de que en un mismo número se presente a tres mujeres de gran importancia —Chiqui González, María Moreno y Liliana Dip— y recalcó el trabajo profesional llevado a cabo en tiempos de crisis: Desde el trabajo con los fotógrafos al pago a tiempo a los colaboradores.

Una mirada distinta

“Está bueno ser parte de Barullo porque propone una mirada distinta de la ciudad”, comenzó diciendo Evelyn Arach, quien para el número 4 se acercó a Liliana Dip, la primera mujer egresada de una escuela técnica de Rosario. “Llegué a ella —comentó la periodista— preguntándome qué había pasado con esa vieja materia, Labores/Actividades prácticas, que fue durante muchos años parte de la currícula educativa del Ministerio de Educación de Santa Fe”. Por entonces, mientras que las mujeres aprendían a coser y tejer, entre otras actividades, a los varones los mandaban a hacer herrería, carpintería y mimbrería. “Entendí muchos años después —prosiguió— que esto no era inocente. Los roles asignados estaban vinculados a designar quién iba a trabajar en casa sin que le paguen. De eso se trataba, básicamente. Y la labor de ama de casa era una labor que incluso por mandato educativo-patriarcal solamente debíamos ejercer las mujeres. Elegir no se podía. Y elegir fue lo que Liliana Dip hizo: ella decidió en un momento de su vida ser maestra carpintera”. A continuación, Arach relató aspectos considerables que le tocaron atravesar a quien sería, finalmente, la primera maestra carpintera rosarina.

Para finalizar, la periodista trajo a colación una serie de estadísticas y ensayos que dan cuenta que la desigualdad de género en el ámbito doméstico aún prevalece en nuestros días.

Una revista para leer

“Muchos se han preguntado por qué Barullo, por qué una revista de cultura en papel”, expresó Horacio Vargas, fundador de este proyecto cultural. “Rosario no se podía permitir no tener una revista de cultura —aseveró—. Cuando uno intenta definir la revista decimos que lo importante es narrar la ciudad desde el lugar que no sea el común; es decir, narrar la ciudad con una buena historia, que esté bien escrita y que nos pueda sorprender como lectores”.

Por su parte, enumeró los contenidos presentes en la última publicación. En este sentido, y además de la nota de tapa comentada por Arach —“no se conocía esa historia”, agregó—, se destacan la entrevista a la ministra de Cultura provincial, Chiqui González, donde hace un resumen de sus doce años de gestión; el ensayo fotográfico de Alejandro Lamas producido hace 37 años sobre un grupo de chicos en un comedor popular —“¿Dónde estarán esos pibes que fueron fotografiados por Alejandro?”, se preguntó—; la (no)entrevista de Beatriz Vignoli a la escritora y periodista porteña María Moreno —“Bea intentó coordinar con ella para una entrevista y nunca se pudo lograr. Vino a verme un poco desolada y me dijo que solo tenía el intercambio de mails. ¡Esa es la nota!, le dije. Y lo que salió, creo, es un nuevo género, la no entrevista”, describió—; la reflexión de Juan Giani a partir de la lectura de Sinceramente, el bestseller de CFK; la crónica de Pablo Bilsky tras visitar distintas bibliotecas populares de distintos barrios de la ciudad; la nota de Juan Aguzzi en la que tuvo el desafío de explicar por qué los japonés idolatran a Pablo El Enterrador, banda emblemática del rock sinfónico rosarino; la visita al pasaje Pan a cargo de Fernanda Blasco, y las columnas de Miguel Roig, Sebastián Riestra y María Paula Alzugaray.

Lectura y música

Para finalizar la velada cultural, la actriz Andrea Fiorino leyó un fragmento del mencionado artículo de Vignoli y el músico Adrián Abonizio lideró un grupo que tocó temas emblemáticos de la trova rosarina.

Autoridades

Participaron de la presentación del número 4 el intendente electo, Pablo Javkin; el secretario de Comunicación de la provincia de Santa Fe, Horacio Ríos; el secretario de Turismo municipal, Pichi de Benedictis; la concejala electa Susana Rueda, autoridades educativas de la provincia, Alfredo Cherara del grupo San Cristóbal y el vicedirector de Biblioteca Argentina, Federico Tinivella, entre otros.

AVH

2 respuestas en “ Hubo barullo en la Biblioteca ”
  1. felicitaciones rosarinos!!!! recien me entero de la publicacion pero estoy con ustedes desde CABA…vivo aq1ui…quelevamosacer!!!

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