Por El Tomi Müller
Con todas las emociones de la vida que el artista disponga debe sacudirle al lector un furibundo puñetazo en el medio del plexo solar que lo deje boquiabierto, sin aire, estupefacto, y esperar a que se reponga para darle otro golpazo tanto o más cargado de emociones esta vez en la mandíbula, y así hasta que se quede sentado en el suelo de su cuarto, knock out, viendo las estrellas, con los ojos desorbitados como un pibe con un montón de juguetes nuevos desparramados en el piso… esa es la fórmula magistral de la historieta contemporánea…
(A propósito del Día de Dibujantes y Dibujantas.)

